La Nación: “Los perros pueden descubrir un engaño”

FUENTE: LA NACION – por Luis Aubele

«En 2002, la empresa japonesa Takara presentó el Bowlingual, un traductor de ladridos que consiste en un micrófono inalámbrico de ocho centímetros que se ata al collar del perro y transmite los sonidos a una consola del tamaño de una mano, conectada a una base de datos. “Esto demostraría que los perros son más inteligentes de lo que se suele creer. Investigadores de la Universidad de California demostraron que los perros pueden descubrir un engaño; se comunican con sus ladridos; saben sumar, y reconocer cuando una pila de objetos es más grande que otra. Los ladridos agudos indican que añoran a sus tutores y los más graves y largos, que llegan extraños a la casa”, explica Martín de Ambrosio, periodista, autor de El mejor amigo de la ciencia. Historias con perros y científicos .

Martín de Ambrosio el mejor amigo de los canes

“Hay varias teorías acerca de cómo el hombre integró el perro a su vida. Una de ellas sostiene que hombres y perros salvajes eran competidores en la caza y que los hombres habrían notado que los canes tenían ciertas cualidades, como olfato y oídos agudos, con las que no podían competir, por lo tanto trataron de asimilarlos. En la relación fueron apareciendo otras virtudes: eran excelentes vigilantes nocturnos y podían colaborar en la domesticación de otras especies, como cabras, corderos y renos. En cuanto a las circunstancias del encuentro, también hay varias opiniones.

-¿Por ejemplo?

-En Cuando el hombre encontró al perro , el vienés Konrad Lorenz, premio Nobel de Fisiología y Medicina 1973 y uno de los pioneros de la etología, la rama de la biología que estudia el comportamiento de los animales, imagina que esta relación comenzó cuando una niña encontró un cachorro y lo llevó al seno de su familia. Al principio los padres tuvieron cierta resistencia, pero finalmente lo aceptaron. En cuanto al origen de las distintas razas de perros, Lorenz no estaba de acuerdo con la teoría de Darwin que sostenía que todas descendían del lobo nórdico. Para el sabio austríaco, son dos los orígenes probables: del chacal dorado europeo y del lobo, pero esto da lugar a dos personalidades de animales.

-¿Sobre qué trata El mejor amigo de la ciencia ?

-El propósito del libro es relatar algunos episodios en los que los perros sufrieron la crueldad de los científicos, producto de las investigaciones; como los de Pavlov y Laika, la perra astronauta. Esta historia comenzó en el siglo XVI, cuando el médico inglés William Harvey (1578-1657) descubrió la circulación de la sangre y un grupo de inquietos caballeros ingleses, capitaneados por el célebre arquitecto Christopher Wren, que además era médico aficionado y astrónomo, empezó a entrever la posibilidad de inyectar líquidos en el sistema circulatorio. Wren tomó una pluma hueca y le inyectó opio y antinomio a un perro. Después anotó los efectos en el animal: el opio le dio sueño y el antinomio le provocó vómitos.

-¡Tremendo!

-A partir de esta primera experiencia el grupo se entusiasmó y comenzó a inyectar todo líquido que caía en sus manos, desde vino y cerveza hasta orina y leche…, para ver qué pasaba. Naturalmente, murieron muchos perros, en su mayoría cuzcoscallejeros sin dueño. De todos modos, en el libro rescato el testimonio de M. Griffoni, un médico italiano que le inyectó a un perro viejo, paralítico y sordo, sangre de un animal sano y logró curarlo. Griffoni recomendaba que se considerara el caso para aplicarlo a seres humanos sordos o seniles, sugerencia que nadie llevó a la práctica. Todo esto ocurrió en 1668.

-¿Qué son los reflejos condicionados de Pavlov?

-Iván Petrovich Pavlov acostumbró a un perro a oír una campanita cuando recibía alimento. Lo hizo muchísimas veces hasta que el animal confundió los estímulos y comenzó a dar respuestas erróneas: salivaba ante el sonido de la campana aunque no le mostraran alimentos. En la autobiografía, escrita a los 80 años, el fisiólogo dijo: “Mi vida transcurrió plácidamente sin otros acontecimientos que los de mi laboratorio y la familia”. Sin embargo, lo que es plácido para algunos puede ser inquietante para otros, sobre todo para un perro que vaga por los pueblos rusos de fines del siglo XIX.

-¿Y Laika?

-El 3 de noviembre de 1957, Laika, una perra de raza husky, fue instalada en una pequeña cápsula del Sputnik 2 y lanzada al espacio. Alcanzó a vivir siete días, pero sabían que Laika moriría, ya que todavía no estaba desarrollada la tecnología para que los astronautas volvieran a la Tierra. Por eso, antes de reingresar el Sputnik a la atmósfera y prenderse fuego, con la ración de alimento del séptimo día, la perra ingirió un veneno para evitarle una muerte traumática. Pero en agosto de 1960, los rusos ya conocían la técnica y las perras Belka y Strelka lograron regresar vivas en el Sputnik 5.

-¿Cómo estaban?

-Los informes no señalan si estaban mareadas después de dar 18 vueltas alrededor de la Tierra, pero luego del viaje Strelka quedó preñada y dio a luz seis cachorros sanos, uno de los cuales viajó a Estados Unidos como parte de un regalo para el entonces presidente Kennedy. »

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s