Desafío #Guau!: “cómo adoptar a un #Husky sin renunciar en el intento”

Ella es Mora, y está en adopción en Tucumán, ideal para una familia que la contenga

Mora ya está esterilizada, vacunada, y no tiene un año de edad cumplido aún

No vamos a hacer un análisis de la crianza y entrenamiento de esta creatura, sino que vamos a intentar entre todos nosotros, lectores y amantes de los perros, ayudar a esta belleza llamada MORA a encontrar a su dueño ideal.

Si, lamentáblemente ya fue devuelta dos veces por sus “adoptantes solidarios” previos, una mediante “escape”, así que el desafío de nuestro momento es cómo lograr emparentar a una familia/manada en Tucumán. ¿Te animás?

Un Husky Siberiano, más aún cuando tiene alguna mezcla de otras razas de posibles perros ferales, abandonados o vagabundos, como suelen calificarlos a aquellos pobres desdichados que nacen en la calle ante la indiferencia de la Humanidiosidad, requiere de tanta antención como un niño pequeño, o cualquier creatura pequeña. ¡Sí! No es nada nuevo, pero merece re-cordarse.

Teniendo ésto en cuenta, nos adentremos en las recomendaciones de un servidor que puede atestiguar a ciencia cierta lo que es convivir con Siberiano(s):

  1. Masticar los muebles puede ser síntoma de ansiedad: este hábito puede cambiarse con un largo paseo de distracción

    Nunca lo dejés solo: la característica de esta raza es muy particular -sobre otras caninas- porque la inteligencia emocional de estas creaturas las lleva al borde del capricho. Dejar solo a un Husky en casa es como darle una navaja a un chimpancé. La diferencia es que entre manitos (antes patas de perro) hábiles y boquita puntiaguda, la mueblería de casa puede cambiar de estado y orden cuando vuelvas a tu domicilio. La nueva decoración habrá sido obra de la manifestación de nuestro “diseñador” Siberiano no contratado. Es por eso que lo recomendable es dejar a alguien a cargo, como una “niñera” o cuidador, o bien, comenzar a educarlo apenas llegue a su nuevo hogar adoptivo.

  2. Un reflejo habitual de los Huskies es cavar sus madrigueras en el fondo de la casa

    La educación que empieza por casa: con “autoridad” y no autoritarismo, “carácter” firme y mucha asertividad, un Husky debe com-prender los límites/lineamientos que son sencillamente las reglas del hogar. Sin llegar a un “la casa se reserva el derecho de admisión”, nuestro nuevo miembro de la familia/manada tiene que re-conocer que el jefe es uno, puesto que en su naturaleza estará el buscar tirar su “trineo” para adelante y en lo posible, liderando el grupo.

    Subirse a la cama como modo de juego luego pude ser una verdadera incomodidad para el sueño liviano de las personas

    Sencillas órdenes asociadas con premios y castigos como suelen algunos practicar, por ejemplo, no mimándolos cuando se suben a la cama o al sillón, o cuando comienzan a hacer agujeros en la tierra, los muebles, etc. Otras técnicas se asocian más con ejercicios de relación con sus juguetes como “propiedad” y no con los artículos del hogar para “jugar”.

  3. El ejercicio como desgaste de energía: ciertamente es una raza que como decía una gran rescatista local: “tienen una energía extra acumulada en sus genes”, y ello nos lleva a la tarea más importante del día: el paseo cotidiano.

    Es recomendable el collar para los Huskies, dado que los otros sistemas les permiten tirar más fuerte como si se tratara de trineos, y los paseadores acaban flamenado detrás del perro corredor

    Es necesario que los desafíos que tenga este perro sean a nivel, podríamos decirlo: intelectual, como también: físico. Las caminatas de no menos de una hora por día son fundamentales para su distracción, y a la vez, su atención a quien se toma el trabajo de llevarla con correa (segura, por supuesto, puesto que suelen escaparse y, por la emoción del momento, corren tan rápidamente que luego pierden su orientación para volver a casa). También son importantes los juegos, las correteadas y persecuciones porque ello les permite asociar la actividad física positivamente.

  4. Si comenzamos a alimentar a nuestros compañeros en nuestro momento de la comida, luego puede ser una verdadera dificultad el comportamiento con invitados

    La alimentación como ritual familiar: es tan fascinante su inteligencia, que en una manada, como la de los lobos, estos chicos alcanzan una capacidad de cómputo tan extraordinaria, no solo para el raconto de los miembros del grupo, sino también para observar y comparar la “cantidad” de alimento que tiene uno y el otro. Esto acarrea problemas no solo cuando convive con otro perro, sino que, considerando a los humanos miembros de la manada, también “desea” lo que nosotros comemos, y allí caemos en la tentación de “convidar”. ¡Grave error! Una vez cometido el acto, la persecución y acoso por una manzana, un plato servido, y hasta las ensaladas, se vuelve una tortura, con lo que es preferible evitar cualquier desliz aparentemente inocente como ofrecer un bocadito de la mesa, y poner el límite allí mismo antes de comenzar.

  5. La sociabilización como estilo de vida: son perros estos Siberianos que necesitan vivir en manada, y más sano es cuando sus compañeros son canes también,puesto que consideran el juego (torpe, similar a una pelea salvaje) como parte de los códigos de re-conocimiento.

    Las peleas son un modo de contacto necesario para encontrar su lugar en la manada, pero hay que ponerles límites para demostrar quién es el lider en la casa

    Las características dominantes de los animales de compañía se corrigen con carácter y liderazgo

    Al principio asustan, pero un líder también debe saber poner límites en su momento justo. Es así como que la necesidad de vivir en conjunto, prestándole atención, ordenando y limitando las conductas, compartiendo paseos, tiene que desembocar en una vida armónica e indescriptíblemente fascinante.

    Los apretones de manos de nuestros Huskies suelen hacerse con sus mandíbulas, pero también es señal de dominio que nos pongan las patas encima de los brazos

    Corregir a tiempo las mordidas leves en las manos como saludo del Husky, pues su memoria le recuerda hasta dónde escuchó nuestro “¡Ay!” para continuar desde allí al día siguiente. Y también corregir el saltarnos al pecho con sus patas a modo de saludo. Esto es señal de “dominio”, tanto como los besos o lamidas que nos puedan sorprender en la cara.

Con este pentálogo para disciplinar a un Husky Siberiano, podemos ahora comenzar a definir el perfil de SER HUMANO que pueda ser el adecuado para una relación fructífera y duradera con este fiel compañero PERRO.

Mora espera un hogar responsable y conciente de lo que es adoptar un Siberiano

Si querés adoptar a MORA, nuestra candidata del mes para la Adopción Responsable, podés comunicarte con nosotros al email: guau@losperrosprimero.com.ar o bien al teléfono (0381) 4250838. ¡Guau, Guau, Guau, por tu solidaridad!

Ἀντισθένης

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3 Respuestas a “Desafío #Guau!: “cómo adoptar a un #Husky sin renunciar en el intento”

  1. Pingback: #Adopción #responsable: un hogar para “Mora” « Los Perros Primero·

  2. Gracias por la nota de Mora,ojalá pueda encontrar un hogar que reuna todas las características que describiste en la nota,que a propósito es muy instructiva.

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