ARGENTINA: 2 DE JUNIO “DÍA NACIONAL DEL PERRO”

desde Buenos Aires escribe Carlos Estrada*

Monumento de bronce al héroe “Chonino”

Monumento de bronce al héroe “Chonino”

En 1983 Cobardes Delincuentes Mataron a Policía Uniformado y al Perro “Chonino”

Nacido el 4 de abril de 1975, el hermoso Ovejero alemán comenzó su vida lleno de curiosidad y jugando alegremente hasta que el 15 de diciembre de 1977 con legajo N° 716 fue incorporado al plantel de trabajo de la División Perros de la Policía Federal Argentina.

Cabe destacar que en 1977 otros perros de la Escuadra Fiel Federal habían obtenido premios en las Olimpíadas de Canadá.

La disciplina adquirida y preparación en ataque y defensa hizo apto al noble “Chonino” para cumplir misiones en la calle y servir a la comunidad. Su primer trabajo fue en el estadio del club River Plate en el partido inaugural del Mundial de Fútbol de 1978.

A efectos de reforzar la seguridad en jurisdicción de la comisaría 45ª el 2 de junio de 1983 fue asignado al suboficial guía Luis Alberto Sibert que a la vez estaba acompañado por otro policía de nombre Jorge Lanni. La lluvia de esa noche mojaba los cuerpos de los tres guardianes de la ley, alrededor de la hora 20,15 en avenida General Paz y calle Lastra los uniformados habrían observado a dos individuos en actitud sospechosa y se dirigieron a identificarlos (la democracia en el país había cambiado los procedimientos y la policía cumplía directivas menos rigurosas, casi de tolerancia), no exhibieron armas intimidatorias ni se protegieron (para los gobernantes los policías en emergencias son números reemplazables, no seres humanos) y ese descuido los hizo blanco fácil de una descarga de proyectiles a quemarropa que impactaron en el pecho y estómago de los suboficiales mientras el perro reaccionaba iniciando feroz persecución de los asesinos; aparentemente desarmó a uno y se prendió del bolsillo de su campera para derribarlo, lo que fue aprovechado por el segundo miserable que le disparó a traición y lo sacó del combate. Las ratas (con perdón de esos roedores) escaparon a la carrera y el perro se habría arrastrado muchos metros hasta llegar a su guía que estaba inmóvil en un charco de sangre -igual su compañero-, muriendo en el lugar. El cuadro era desgarrador y como siempre, los refuerzos llegaron tarde; se descubrió que el animal tenía entre sus dientes un pedazo de chaqueta.

Grande fue la sorpresa cuando en ese bolsillo arrancado encontraron el documento de identidad de uno de los sujetos y según versiones permitió su captura y la del cómplice cinco días después en la provincia de Buenos Aires. Pasó el tiempo (nuestra justicia es tipo tortuga según los casos) y habrían condenado a “cadena perpetua” a los asesinos, llevados posiblemente a la cárcel de Olmos.

No he averiguado acerca de la situación de los malandras, pero supongo que el cumplimiento efectivo de la pena deben haberlo reducido (así funciona nuestro sistema “legal” con los delincuentes). Quiera Dios que estén muertos y hayan sufrido bastante.

Uno de los policías (presuntamente Jorge Lanni) no pudo salir de la tremenda agonía y a los seis meses su corazón dejó de funcionar. “Chonino” fue distinguido después de muerto y le hicieron una estatua de bronce en el Cuartel de la Policía Montada donde está la División Perros , en el barrio de Palermo. En 1991 la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (que pocas veces se ocuparía de actos destacados) decidió ponerle el nombre “Chonino” a un pasaje que une la avda. Casares con la calle Salguero y por iniciativa de la Institución (?) los restos óseos del perro héroe fueron depositados en el Museo Policial ubicado en el microcentro de la Capital Federal donde se puede comprobar el destrozo de escápula que le produjo un proyectil calibre 9 mm .

  Patrullero de la División Perros de la Policía Federal Argentina


Patrullero de la División Perros de la Policía Federal Argentina

Conocí a “Chonino” en la División Perros (año 1980-82), además en 1977 tuve alojado en ese lugar (excepción durante diez días porque no sabía a quien recurrir) a un hermoso ejemplar de Ovejero alemán adiestrado que había traído al país un embajador de Yugoslavia y obsequiado a un ex jefe de división canes provincial, por ende, era un perro de fuerza policial que rescaté en ocasión de ir a cubrir como cronista especial una noticia para la revista oficial “Círculo” (entre 1974 y 1975), que lo tenían colgado de un árbol y golpeaban cruelmente con bastones de goma (no generalizo, pero policías cobardes y crueles también eran moneda corriente).

La historia fue más compleja y no voy a relatarla aquí. Propuse comprar al perro o hacer la denuncia (tenía fotografías). Los impunes corruptos me intimidaron feo y lo negociaron (ilegalidad porque era propiedad del Estado provincial), denuncié el caso y me permitieron tenerlo en la vivienda. Fue difícil recuperarlo de las lesiones y sacarle la agresividad.

Entre 1980 y 1982 en cuatro oportunidades visité a la División Perros de la Policía Federal como periodista y experto en enseñanza canina y autorizaron que presenciara algunos ejercicios de obediencia de la famosa Escuadra Fiel, incluso un superior del lugar me mostró una oficina llena de trofeos y fotos de ovejeros en exhibiciones públicas, señor amable que parecía conocer mucho acerca de crianza canina (para comparar trabajos en salto de obstáculos y rastreo es importante observar el adiestramiento de perros policiales para servicios de cancha y vigilancia de calles).

Durante muchos años fui columnista de la revista “ La Ronda ” del Círculo de Suboficiales de la Policía Federal -como de numerosos medios de prensa, incluyendo revistas jurídicas-, y al morir “Chonino” mi homenaje escrito fue el primero y más importantes en la década del ‘80.

A colación: por un poco de notoriedad innumerables personas aparecen en medios de prensa hablando del perro “Chonino”, algo que no entiendo. En 1987 un veterinario de Buenos Aires comenzó a adquirir “popularidad” rodeado de los peores cazadores furtivos y contrabandistas de fauna que asistían a exposiciones comerciales y espectáculos televisivos; aparentemente actuaba como “asesor” del grupo o del señor influyente que los convocaba y curiosamente el sábado 1° de junio de 2013 a la tarde, en un programa de radio fue tratado mal por una oyente que se comunicó por teléfono luego que el mencionado médico -consultado siempre en radio o TV como “gran defensor” de los animales- brindara detalles de “Chonino”. El episodio me lo pasó un proteccionista, es decir, tocando la guitarra de oreja pudo equivocarse y la señora, posible policía antigua o hija de un hombre ligado a la División Perros salió al cruce enojada, lo que “solucionó” el veterinario sacándola rápido del aire. Acerca de este señor y su cuestionada amistad con “coleccionistas” y traficantes ilegales de especies vulnerables exhibidas en lugares públicos (décadas del ’80 y ’90), sugiero leer la Versión Taquigráfica N° 42 de 1990 del H. C. Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires, sesiones públicas ante centenares de defensores de animales y prensa internacional, libro de 801 páginas donde constan actas de mis incautaciones de fauna del mercado negro a personas del entorno, detalles de irregularidades, arbitrariedades políticas y hechos de escasa transparencia, con innumerables elogios a mi persona por oponerme a la privatización del histórico zoológico municipal, pidiendo los legisladores oradores que quede asentado “para que no sólo juzgue la justicia sino también la historia” (sic); también convendría leer el diario inglés “The Buenos Aires HERALD” del 18/8/1991, artículo titulado “Argentina ‘topping’ illegality list” donde aparece fotocopia de un telegrama que dicho veterinario habría enviado a una mujer europea presuntamente procesada por contrabando de fauna a efectos de hacer un canje o negociado de animales. Hay más material de archivo y aclaro que no pongo en duda los conocimientos médicos de este señor, sino su extraña e inexplicable aparición junto a traficantes ilegales de fauna en espectáculos que tuvieron duros cuestionamientos y donde impulsé procedimientos de constatación que derivaron en causas judiciales, incautaciones de animales silvestres en diferentes lugares y hasta un sumario contra un director nacional de Fauna que tuvo que alejarse del cargo (ver diario “ La Razón ” del jueves 4 de mayo de 1989 “Demanda contra Fauna Silvestre”, donde es la justicia la que informa a la prensa diciendo que se trataba de investigación originada en 1987 por infracción a la ley nacional N° 22.421 en espectáculos televisivos y me mencionan como denunciante). Entonces, respetuosamente digo, por una cuestión ética algunas personas no tendrían que salir a hablar de un perro propiedad del Estado nacional que dio la vida por defender a la sociedad.

El “Día Nacional del Perro” en Argentina (2 de junio) quedó firme por decisión oficial en 1996, medida sensible que me sorprendió, después que una escritora organizara una consulta popular buscando anécdotas caninas y la historia que más impactó fue la de “Chonino” matado a balazos en esa fecha.

Pasaje “Chonino” que une la avenida Casares con calle Salguero

Pasaje “Chonino” que une la avenida Casares con calle Salguero

Jorge Depresbítero, comisario a cargo de la División Perros de la Federal , el 2 de junio de 1998 posterior a la presentación de la fanfarria policial, dejó inaugurada la Pista de Adiestramiento denominada “Chonino”.

Debo decir que hice amistad con Depresbítero al visitar la División Perros en el 2001 (fue su jefe hasta el final de 2002); nos encontramos en la Federación Cinológica Argentina y hemos compartido charlas de café cuando fui cronista especial de revista internacional canina. Ayer estuvimos recordando a “Chonino” y otros canes renombrados, me emocionó cuando dijo “usted ha hecho mucho por los perros” (creo que los conocimientos son importantes, pero no hay nada más noble que defender en todas partes los derechos de los animales).

El 13 de diciembre de 2007 murió el suboficial Luis Alberto Sibert, guía de “Chonino” el día de su crimen.

Todos los 2 de junio la Policía Federal habría rendido homenaje a este animal héroe, sin embargo ayer “Día Nacional del Perro” no hubo acto en el cuartel y presuntamente se debe a directivas políticas porque la Repartición está muy marginada por viejos e irracionales rencores (reitero: soy duro crítico de los abusos policiales, sin perder la imparcialidad). Me enteré que “Chonino” no fue homenajeado al preguntar a un uniformado motorizado que estaba parado frente a un semáforo y espero que no salgan a negar lo innegable porque la milonga es como la cuento, no me conforma sólo el “radio-pasillo”.

Desde hace bastante tiempo circulan en Internet y en artículos dedicados al perro de esta historia, fotografías que no tendrían relación con el animal.

Son muchos los que el “Día Nacional del Perro” salieron a opinar acerca del héroe que mataron en 1983, llenando espacios de prensa, pero deberían hablar de lo que conocen y de otros perros (fue el día de todos) y no tanto en papel de “entendidos” respecto a lo que sufrieron Sibert, Lanni y “Chonino”. No analizan las razones de esas muertes absurdas cumpliendo órdenes de no afectar la sensibilidad de los ciudadanos y evitar interrogar sospechosos en la noche con armas preparadas. Desapruebo los abusos, pero tampoco pueden investigar en un barrio alejado a un automóvil estacionado sospechosamente o a individuos en las sombras avanzando sin precauciones, dando la voz de “policía” y esperar que los otros desenfunden y disparen. Un perro con la señal de “atención” (que no es morder) trabajando suelto y los policías con armas en manos sin apuntar y abiertos en abanico podían haber abortado la reacción de los delincuentes el 2 de junio de 1983, mientras que, trabajando amontonados, con animal atado en la noche, confiados y “gentiles”, lo único que lograron es dar la vida por nada, siendo casi una ofensa que los recuerden muchos (no generalizo) que paralelamente pretenden en sus fueros íntimos que la policía brille por ausencia (porque “molesta” su presencia), reine la inseguridad y se multipliquen las garantías para asaltantes armados que disparan a cualquiera y obtienen pronta libertad, gozando más derechos que las víctimas como “Chonino” y sus acompañantes.

 

Carlos Estrada (apolítico) *ex periodista parlamentario y ex cronista de revistas especializadas y jurídicas, periodista de investigación, dedicado a actividades ecuestres, experto en manejo e incautaciones de fauna salvaje del mercado negro, ex criador, a los 19 años de edad con más de 500 perros adiestrados en salto, rastreo, desarme y defensa, ex asesor de Centros de Crianza y Adiestramiento, ex ayudante de juez internacional de exposiciones, impulsor de proyecto para la creación de una división perros policial (enseñado en la adolescencia por un anciano llegado de Alemania especialista en ovejeros que dictaba cursos acerca de canes en cuerpos policiales y dirigía institución privada cinófila), un perro preparado para desfiles y patrullajes de bancos vendido a la Policía de Rosario en la década del ‘60, decenas de reconocimientos de autoridades oficiales y científicas y de un Kennel Club, muchos trabajos publicados referentes a caballos y fauna, etc. Documentada trayectoria pública desde 1970.

Buenos Aires, Argentina, escrito el 3 de junio de 2013.

Nota: la reseña de trayectoria es para señalar sólidas investigaciones realizadas a través de décadas, reconocida idoneidad en asuntos de animales e incansable y desinteresada labor en bien del equilibrio ecológico / Las fotografías podrían tener defectos de copiado sin perder valor como documentos probatorios o ilustrativos.