Propuesta Legislatura 2008 II

Como se había quedado en la última reunión de la Comisión de Seguridad de la Honorable Legislatura de la Provincia de Tucumán presidida por el Legislador Daniel Heredia, donde habían participado desde el Colegio de Vets hasta diversas asociaciones proteccionistas de animales para tratar el asunto de “proyecto para una Ley sobre perros peligrosos” a raíz de los últimos acontecimientos sucedidos en la región, el GIPAT y colaboradores de la Concejala por San Miguel de Tucumán: Teresa Felipe de Heredia, adaptaron el proyecto de Ordenanza Municipal presentado una semana atrás, para que dicha comisión lo tratara como posible “proyecto de Ley para una Tenencia Responsable de animales de compañia y mascotas domésticas”, y que afectara a toda la provincia.

Aquí la presentación del 12 de septiembre de 2008 (e.·. v.·.):

«La necesidad de realizar una ley integral de Tenencia Responsable desde el punto de vista de la salud y seguridad pública, la responsabilidad social y el compromiso con el medioambiente, es nuestro objetivo a proponer:  La tenencia de animales es una responsabilidad ciudadana, y la protección y el buen trato que les demos a ellos no debe ser solo una cuestión temporal o una moda pasajera, sino una proyección que culturalmente adoptemos por la salud pública, y porque además, como seres humanos racionales y emocionales, tenemos la obligación de cuidar y respetar a todos los seres vivos que están en menor jerarquía; de esta manera, lograremos un equilibrio alcanzando un medioambiente saludable para todos, y por lo tanto, una mejor calidad de vida para los que habitamos el planeta. Este es el enfoque del hombre moderno del siglo XXI basado en un individuo más conciente, más responsable y más solidario con su entorno. Que un animal sea abandonado o utilizado para actos hostiles debe ser condenado, porque ellos también tienen derechos como se lo propuso en la UNESCO y la ONU hace 30 años. Los actos de crueldad y abandono contra los animales (riñas clandestinas, tortura, experimentos, abandono, etc.) deben acabarse, y para ello debemos integrar todos nuestros recursos y, con una correcta difusión y concientización, promover una tenencia responsable que contemple la salud, el cobijo, el respeto, la prevención de la reproducción desmesurada o de brotes de zoonosis, etc. El proyecto de Ordenanza Municipal para San Miguel de Tucumán desarrollado por Teresa Felipe de Heredia (2008) establece las medidas para garantizar la salud y seguridad públicas mediante normas básicas de convivencia y trato de los animales que, tanto domésticos como domesticados, pertenecen, permanecen o se instalan en nuestros ámbitos cotidianos tanto para la compañía, para la guardia, las diversas terapias o el trabajo. Los eventos lamentables sucedidos hace tan poco tiempo instalaron en los medios de prensa la necesidad urgente de procurar la seguridad de las personas al respecto de los animales, pero casi todos las propuestas nacidas de dicha necesidad, solo contemplaron razas caninas a las que se las catalogó rápidamente de “potencialmente peligrosas”, a riesgo de acabar demonizándolas, mientras que el universo que requerimos tratar es mucho más amplio, puesto que toda convivencia con especies animales “potencialmente agresivas” (o susceptibles de modificación de comportamiento “potencialmente riesgoso”), muchas veces domesticadas sin el conocimiento suficiente, es el verdadero peligro para las personas y los bienes, y por ende, necesario de ser regulado de manera integral, no parcial.  En este universo se deben contemplar especies más allá de las caninas, y de éstas, no solo las razas poderosas o de tipología grande, sino también las mestizas, rescatadas, o rehabilitadas de la calle, no solamente para una protección o seguridad, sino para establecer un hábito que todos los ciudadanos debemos comenzar a adoptar, como lo es el de cuidar a los animales, y así, lograr entre todos tener una provincia más limpia, sana y libre de potenciales accidentes o brotes de zoonosis latentes en la región Noroeste.  Ante todo, debemos comenzar siendo mejores ciudadanos: y lo lograremos no abandonando mascotas, denunciando maltrato de animales, descuido o desatención, abuso, discriminación e inclusive aquellas infames riñas de gallos y peleas de perros clandestinas, eventos que solo degradan nuestra condición de ser humanos. La tenencia responsable abarca desde el cuidado cotidiano hasta nuestras obligaciones de no destruir ni ensuciar los espacios públicos como cuando paseamos nuestras mascotas, como así también, la prevención de una reproducción incontrolada o indeseada que incremente el abandono de animales, la profilaxis necesaria ante enfermedades transmisibles a los humanos, etc., con una completa regulación higiénico-sanitaria y el registro y censo de todos los animales de compañía y de los establecimientos de cría, venta y rehabilitación de mascotas. Como Ley Provincial, los cuatro proyectos presentados en la Legislatura tienen sus aciertos, y debiera completarse con todo aquello que podría ser una Normativa Integral de Tenencia Responsable de Animales de Compañía y Mascotas Domésticas, propuesto desde la Comisión de Seguridad de la Honorable Legislatura de la Provincia de Tucumán, presidida por Daniel Heredia, y procurar alcanzar a anticipar una reglamentación posible, mediata, y sin descuidar otras especies animales, porque una necesidad de analizar un todo en cuanto a nuestra relación con los animales de compañía, debe considerar también a su responsable o tenedor, como también las consecuencias en relación con la sociedad contemporánea, una sociedad cada vez más atenta a las cuestiones de salud, solidaridad y convivencia. Como línea general, la Ley provincial debe: 

  1. Categorizar a los animales: según sea su naturaleza, función o estado de vida.
  2. Regular su salud en relación con la sociedad.
  3. Controlar a sus propietarios o tenedores, registrando centros de veterinaria frecuentes, entrenadores, paseadores, y todo aquel que tenga relación con el animal.
  4. Censarlos por Municipio con la colaboración de profesionales y asociaciones protectoras de toda la provincia.
  5. Registrarlos en un Registro Único de Mascotas y Animales (como lo propone el proyecto de la Concejal Teresa Felipe de Heredia en el Concejo Deliberante capitalino).
  6. Definir las responsabilidades de los ciudadanos para con sus animales.
  7. Instrumentar los mecanismos necesarios para mejorar nuestra relación con los mismos (difusión, campañas de bien público, conocimiento, capacitación, zooterapia, beneficios de los animales en cuestiones de seguridad, trabajo…).
  8. Sancionar las infracciones a fin de evitar el maltrato de animales.

VISTO:

Que es necesario establecer las medidas adecuadas para garantizar la salubridad y buen trato a los animales de compañía o mascotas domésticas, como lo establece la Ley Nacional N° 14.346 de Protección de los Animales y la Declaración Internacional de los Derechos del Animal (UNESCO-ONU).

Que es necesario fijar con la presente, las normas básicas para el control animal y las obligaciones a que están sujetos los propietarios y responsables de su cuidado, en orden a evitar accidentes por mordeduras o ataques, promover la compatibilidad con la higiene, la salud pública y la seguridad de las personas y bienes, así como garantizar a los animales la adecuada protección y buen trato, evitar la transmisión de enfermedades zoonóticas y optimizar el control poblacional animal de manera humanitaria dentro del ámbito de la provincia de Tucumán.

CONSIDERANDO: 

Que la presente obedece a un objetivo muy claro como el de regular la tenencia de animales de compañía, facilitando un espacio común de convivencia ciudadana en el que el legítimo derecho a poseer estos animales resulte compatible con las condiciones necesarias de seguridad, salubridad y tranquilidad a las que tienen derecho el resto de ciudadanos.

Que el Estado se concentrará en la promoción, formación y educación de la comunidad tendiente al cuidado y tenencia responsable de mascotas, propiciando campañas a nivel provincial en conjunto con las distintas organizaciones tanto públicas como del sector privado dedicadas a este fin y bajo la coordinación del Instituto Antirrábico de la Provincia de Tucumán (SIPROSA), dirigidas fundamentalmente hacia los sectores de más bajos recursos, respecto de quienes se les asistirá mediante programas de servicio a la comunidad, entre otras cosas, para el control poblacional de animales abandonados en la vía pública, incentivando las medidas que fueren conducentes a ese fin, entre ellas la castración preventiva de animales que fueren encontrados y no reclamadas conforme a las normas que a continuación se detallan.

Que se deben dejar establecidas las definiciones para su correcta aplicación e interpretación, a los efectos de la presente Ley de Tenencia Responsable de Animales de Compañía y/o Mascotas Domésticas:

1.      Animal de Compañía: todo animal que, doméstico o domesticado,  tiene como destino ser criado y mantenido por los seres humanos, particularmente en su hogar y con fines no lucrativos, por placer y/o compañía.

2.     Animal de Explotación: todo animal que es mantenido por los humanos con fines lucrativos y/o productivos.

3.     Animal Doméstico: todo animal que nace, vive y se reproduce en el entorno humano y que permanece integrado en el mismo como compañía, protección y seguridad a las personas en su hogar.

4.      Animal Registrado: Aquel que se encuentra inscripto en el Registro Único de Animales y Mascotas, y que se encuentra con la licencia para su identificación.

5.      Animal Potencialmente Agresivo: todo animal doméstico incluido dentro de una tipología racial que por su carácter agresivo, tamaño o potencia de la mandíbula puedan causar daño a bienes, personas u otros animales; también toda especie susceptible de una modificación del comportamiento provocada por el hombre para fines destructivos. Para la presente se incluyen a las siguientes razas, sean puros de pedrigree, puros por cruza o mestizos: Bullmastiff, Doberman, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Fila Brasilero, Mastín  Napolitano, Pit Bull, Bull Terrier, de Presa Canario, Rottweiler, Staffordshire, Pampa y otros. También será considerado tal, todo aquel que a juicio de la autoridad muestre un comportamiento agresivo o inestable, o haya sido adiestrado para el ataque y defensa por sus dueños o por terceros, con exclusión de los animales empleados por las Fuerzas Armadas y/o de Seguridad.

6.      Animal Callejero: todo animal que, no siendo salvaje, tiene dueño o domicilio conocido, al que solo vuelve a intervalos para buscar alimento o refugio, pasando el mayor tiempo circulando libremente por la vía pública sin que nadie le acompañe.

7.      Animal Abandonado: todo animal que, posiblemente teniendo dueño, deambula libremente por la vía pública, careciendo de cualquier tipo de identificación. También es aquel que, no siendo salvaje, se encuentra desatendido, no tiene dirección de registro y no lleva identificación de procedencia o propiedad, ni está acompañado por persona alguna de cuya conducta se pueda colegir su pertenencia a la misma.

8.     Animal vagabundo: todo animal que desciende de un animal abandonado y que, no siendo salvaje ni teniendo propietario ni persona que se interese por él, aunque pudo tenerla en algún momento, caza para alimentarse ocasionado graves perjuicios a otros animales, bienes públicos o  privados, y amenazando especies de la vida salvaje.

9.      Animal Salvaje: todo aquel que vive en tal estado y proviene de varias generaciones sin dueño.

10.  Animal de Trabajo: Todo aquel que se usa para realizar tareas que complementen actividades del hombre, sean pastoreo, arreo, como también los utilizados para fines terapéuticos, lazarillos, o para zooterapia.-

 La Legislatura de la Provincia de Tucumán, sanciona con fuerza de 

LEY

Art. 1º: El Departamento Ejecutivo, a través de su organismo competente, regulará la tenencia responsable de animales de compañía pudiendo confiscarlos cuando hubiere signos de malos tratos, torturas o falta de atención y/o alimentación, agresividad incontrolada o perturbación denunciada y no atendida por su propietario, o por cuestiones sanitarias diagnosticadas como transmisibles al hombre y otros animales.- 

Art. 2º: Será de ámbito de aplicación sobre toda persona física o jurídica que en condición de propietario, vendedor, cuidador, domador, encargado, miembro de asociación protectora, o que tenga relación permanente, ocasional o accidental con animales.- 

Art. 3: Se regulan las condiciones de salubridad del animal, considerando las siguientes pautas:

3.1. Los responsables de animales tendrán la obligación de someterlos a la vacunación antirrábica anual, a partir de los seis meses de edad, lo que conlleva la expedición del correspondiente documento oficial, cuya custodia será responsabilidad del propietario y/o tenedor. Las sucesivas revacunaciones tendrán el carácter de obligatorias y anuales, salvo modificación determinada por la autoridad competente. Para estos efectos, cada consultorio veterinario deberá llevar un Registro de los animales vacunados, con indicación de la fecha, descripción del animal, edad aproximada e individualización de su dueño.

3.2. Así mismo, deberá cumplimentar las formalidades administrativas que correspondan y realizar los tratamientos sanitarios declarados obligatorios, anotados y registrados debidamente en el Carnet Sanitario propio del animal. Con el objeto de establecer un mejor control sanitario, todos los poseedores de animales de compañía están obligados a obtener, previa desparasitación y vacunación de la mascota, la tarjeta sanitaria en el plazo de tres meses.

3.3.  El propietario o poseedor de un animal doméstico está obligado a tenerlo en buenas condiciones higiénico-sanitarias, procurándole instalaciones adecuadas para su cobijo, proporcionándole alimentación y bebida suficientes, dándole la oportunidad del ejercicio físico diario y atendiéndole de acuerdo con sus necesidades fisiológicas en función de su especie y raza.

3.4. Será responsabilidad del propietario o tenedor atender las necesidades sanitarias preventivas como la castración preventiva (la cual se debe realizar para evitar reproducción indeseada), o cuando presentaren síntomas de agresión física o desnutrición, o que manifiesten síntomas de comportamiento agresivo para las personas u otros animales, o que perturben de forma reiterada la tranquilidad y el descanso de los habitantes, siempre que haya existido un requerimiento para que cesen las molestias o el peligro y éste no haya sido atendido por el propietario del animal.

3.5. La adopción de estas medidas también procederá cuando se diagnostique que padecen enfermedades transmisibles al hombre u otros animales, bien sea para someterlos a un tratamiento curativo o para sacrificarlos por cuestiones sanitarias corroboradas y aprobadas por el Ministerio de Salud (SIPROSA).

En todos estos casos corresponderá al titular del animal satisfacer los gastos que se generen por estos conceptos.El Departamento Ejecutivo, a través del órgano correspondiente, por motivos de salud pública, de sanidad animal o de peligrosidad, podrá proceder a la captura y esterilización o sacrificio de los animales de compañía, teniendo siempre en cuenta las legislaciones vigentes. Se considerará justificado el acto realizado en beneficio posterior del propio animal, debiendo existir lógica vinculación causal en el daño o beneficio, por necesidades sanitarias o de trato. 

Art. 4º. El Departamento Ejecutivo, a través de su autoridad competente realizará anualmente un censo de animales de compañía, el que se llevará a cabo con la colaboración de los establecimientos de cría y venta de animales, las clínicas veterinarias, las asociaciones protectoras de animales y, en general, todo profesional o entidad legalmente constituida, registrando todo animal que se venda, trate o se dé en adopción, considerando:

a)      Especie a que pertenece el animal.

b)      Raza. En caso de cruce de primera generación se especificarán las razas de procedencia.

c)      Clasificación para determinar si es o no una raza potencialmente agresiva.

d)      Sexo.

e)      Reseña: capa, pelo y signos particulares.

f)        Año de nacimiento.

g)      Domicilio habitual del animal.

h)      Nombre y apellido, domicilio postal, número telefónico de contacto, correo electrónico y DNI del propietario.

i)        Número de identificación permanente del Registro Único de Animales y Mascotas.

Los propietarios de animales de compañía están obligados a inscribirlos en el censo mediante el Registro Único de Animales y Mascotas, en el plazo de tres meses desde la fecha de nacimiento de su primera adquisición, y a poner en conocimiento del ente correspondiente, la cesión, venta, muerte o extravío de los animales en el plazo de 5 días.

Si en el momento de adquirir un animal, éste ya estuviera censado o registrado por su anterior propietario, el nuevo propietario deberá comunicar el cambio de titularidad en el plazo de un mes desde su adquisición. 

Art. 5º: Todo animal de compañía, particularmente de la especie canina, en el plazo máximo de tres meses desde su nacimiento o primera adquisición, deberá estar identificado por su propietario o poseedor.Las razas caninas potencialmente agresivas y sus cruzas de primera generación, deberán estar identificadas antes de su primera adquisición.La identificación se realizará mediante tatuaje indoloro estandarizado, o identificación electrónica para scanner de microchips, y deberá ser ejecutada por un veterinario facultado.Además, la identificación se completará con una placa patente en la que constará el nombre del animal y los datos de su propietario, el cual se inscribirá en el Registro Único de Animales y Mascotas.

La obtención de la licencia se sujetará a las siguientes normas:

a) Los propietarios de canes deberán obtener, anualmente, una licencia, consistente en un registro que contendrá el nombre del propietario, tipo de animal, raza y las demás menciones que se indicarán. La licencia se acreditará por medio de una placa numerada  que se adosará al collar del animal, la que deberá ser solicitada a la entidad correspondiente. Esta licencia no faculta al animal para desplazarse libremente por las calles. b) La obtención de la licencia será gratuita la primera vez y obligatoria para todas los canes; debiendo renovarse anualmente. Todos los canes deberán registrarse a partir de la entrada en vigencia de la presente y a más tardar dentro de los seis meses siguientes; al cabo de dicho tiempo, cada nuevo propietario deberá inscribir a su animal inmediatamente o a más tardar, dentro de los 90 días siguientes a su adquisición, haciéndose responsable de las acciones que ejecute la autoridad competente si éste no contare con la debida identificación.Los canes que se encuentren en contravención de lo dispuesto en el Art. 4° se sujetarán a las siguientes reglas: a) El animal que se encuentre en la vía pública, sin la compañía de su propietario o cuidador, con o sin licencia, será considerado un animal vagabundo para todos los efectos de la presente, pudiendo ser retirado por el personal de la autoridad competente o del servicio que se contratare para estos fines. b) Los canes capturados en la vía pública, serán tratados humanitariamente. c) Los animales capturados permanecerán recluidos hasta por 10 días hábiles, período en el cual serán evaluados por un médico veterinario de la autoridad que se designe. Este período de evaluación servirá para determinar si el animal es adoptable por un tercero, lo recupere su propietario o determine que no es adoptable. Los animales evaluados como adoptables por terceros serán correctamente castrados y permanecerán por un plazo de hasta 10 días para ser adoptados en el albergue que se determine. Tratándose de la captura de los animales vagos, que porten la placa identificatoria, se procederá de inmediato a comunicarlo a sus dueños, dando un plazo adicional de veinticuatro horas. d) Todo propietario que haya retirado su animal desde el lugar destinado para tal efecto, será citado por la autoridad correspondiente, donde previa tramitación respectiva, será condenado al pago de una multa, sin perjuicio del pago de los gastos de la manutención del animal en el lugar anteriormente señalado. e) En los casos señalados anteriormente, las organizaciones con o sin personalidad jurídica, que propendan a la protección, conservación y/o resguardo de la vida y condiciones de los animales, podrán solicitar que se proceda a la entrega de los animales dentro de los plazos señalados anteriormente. Esta solicitud podrá ser formulada al responsable del animal. f) Los perros con o sin identificación de dueño, que fueren atropellados o se encontraren enfermos o heridos de consideración en la vía pública, podrán ser retirados por personal de la entidad competente, y si su muerte fuere inminente, podrán ser sacrificados por la autoridad sanitaria como medio válido para evitarle mayor sufrimiento, pudiéndose aplicar el sacrificio a partir de su retiro de la vía pública. En todo caso la determinación del sacrificio del animal será exclusivamente determinado por la autoridad sanitaria competente y si el animal estuviere identificado, se requerirá previamente la autorización de su dueño. g) Todo perro que haya mordido a una persona y cuyo propietario no acredite la vacunación antirrábica deberá permanecer en el domicilio del responsable o en el Instituto Antirrábico por un período de 10 días hábiles. Si el animal muriese en ese período deberá analizarse una muestra por la entidad sanitaria correspondiente y considerarse sospechoso de rabia. Además deberá efectuarse la denuncia a las autoridades competentes.  

Art. 6º: Los propietarios o tenedores de animales domésticos o domesticados que mantienen en comunidad a uno o más de ellos, son responsables de su manutención y condiciones de vida, así como del cumplimiento de las obligaciones y condiciones contenidas en el Art. 3° de la presente. Para este efecto deberán proporcionarle un alojamiento adecuado, mantenerlo en buenas condiciones higiénico-sanitarias, facilitarle la alimentación y bebida necesaria y suficiente, dándole la oportunidad de realizar el ejercicio físico útil y conveniente para su normal desarrollo, someterlo a los tratamientos veterinarios, curativos o paliativos que pudieran precisar, así como cumplir la normativa vigente relacionada con la prevención y erradicación de zoonosis, realizando cualquier tratamiento preventivo que sea declarado obligatorio por la autoridad sanitaria. Se presumirá que quienes alimentan en forma periódica a estos animales son sus propietarios, salvo prueba que demuestre lo contrario. Los propietarios serán responsables, una vez comprobada la veracidad de los hechos:

a)      De las molestias provocadas a los vecinos a causa de los ruidos por ladridos o aullidos excesivos y malos olores generados por la tenencia de estos animales.

b)      De los daños y perjuicios que ocasione el animal en los bienes y/o las personas.En cada uno de estos casos los propietarios deberán cubrir los gastos médicos, materiales y adicionalmente, en el caso de perjuicio a personas, serán responsables de los daños psicológicos de las víctimas afectadas por la agresión.

6.1. La tenencia de animales potencialmente agresivos o de sus cruzas de primera generación, requerirá la previa licencia administrativa, la cual exigirá los siguientes requisitos: a)      Ser mayor de edad y no estar incapacitado para proporcionar los cuidados necesarios al animal. b)      No haber sido condenado por delitos de homicidio, lesiones, torturas, contra la libertad o contra la integridad moral, la libertad sexual y la salud pública, de asociación con banda armada o de narcotráfico, así como ausencia de sanciones por infracciones en materia de tenencia de animales potencialmente peligrosos, como ser denuncias por participación en riñas ilegales, maltrato o abandono de animales. c)      Certificado de aptitud psicológica. d)      Acreditación de haber formalizado un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros que puedan ser causados por sus animales. e)      Justificar la necesidad de tenencia de un perro de estas características.

6.2. Los animales consideradas mascotas, deberán permanecer en el domicilio de su propietario o tenedor, sin que causen problemas de salud pública o del ambiente a sus vecinos. Será responsabilidad de los mismos asegurar la permanencia de los canes al interior de sus respectivos recintos particulares, evitando su escape a la vía pública, como asimismo impedir la proyección exterior de las cabezas de los canes, debiendo por tanto, mantener los cierres perimetrales en buenas condiciones estructurales. Los alojamientos deben ser adecuados a las características biológicas, sin que el número de animales pueda servir de presunción de molestia o insalubridad. La tenencia de animales domésticos en departamentos de altura superior o igual a dos pisos, solo podrá ser autorizada, si el respectivo reglamento de copropiedad lo permite.Los propietarios podrán ser denunciados si los animales ladran o maúllan habitualmente, así como cuando el animal esté en condiciones adversas a su propia naturaleza.

6.3. Los perros destinados a guardia deberán estar bajo la responsabilidad y control de su propietario o poseedor, adoptando las medidas necesarias para que no produzcan daños a personas o cosas, y tendrán que advertir mediante señalización en lugar visible y de forma adecuada, la presencia de un perro guardián.En cualquier caso, cuando la guardia se realice en lugares abiertos, se habilitará una casita de madera o de otro material para proteger al animal de la meteorología, además de disponer para éste unos recipientes de fácil abastecimiento de agua limpia y alimento.En ausencia del poseedor o propietario podrán permanecer sueltos, si el lugar en el que se hallan está suficientemente cercado o vallado, evitando así cualquier riesgo para las personas o cosas, y con la prevención de esta circunstancia en un lugar visible.

Los medios de sujeción que se les impongan, deberán tener una longitud no inferior a tres veces la longitud del animal (desde el hocico hasta el nacimiento de la cola), y será obligatorio dejarlos libres una hora al día para que puedan hacer ejercicio.

6.4. Los perros que circulen en vías públicas deberán ir acompañados de sus propietarios y conducidos mediante correas, cadenas o cordones resistentes.Los canes potencialmente agresivos y sus cruzas de primera generación, deberán circular provistos del correspondiente bozal sugerido por médico veterinario, y conducidos con una correa resistente o cadena menor a dos metros de longitud.

Los perros y otros animales podrán estar sueltos, y siempre acompañados de sus propietarios, en las zonas que expresamente habilite la autoridad competente para ello. En ningún caso se tolerará tal circunstancia cuando se trate de animales potencialmente  agresivos con las personas y las cosas.Los responsables de los animales deberán impedir que éstos depositen sus excrementos en las aceras, paseos, jardines, y en general, en cualquier lugar destinado al tránsito de los peatones.

De acuerdo con lo que dispone presente artículo, el conductor del animal podrá proceder de la siguiente manera: a)      Recoger las deposiciones de forma higiénica mediante bolsas impermeables. b)      Depositar los excrementos dentro de bolsas impermeables, perfectamente cerradas, en papeleras, contenedores u otros elementos de contención señalados por los servicios correspondientes a cada municipio. c)      Depositar los excrementos sin ningún envoltorio en los lugares habilitados especialmente para ello o en la red de alcantarillado a través de los imbornales.

El Departamento Ejecutivo habilitará en parques, jardines y lugares públicos, en la medida en que éstos lo permitan y tras un estudio de ubicación, instalaciones y espacios adecuados debidamente señalizados para el paseo y esparcimiento de los animales, así como para que éstos puedan realizar sus funciones excretoras.

En el caso de que el animal cause lesiones en las personas, los propietarios estarán obligados a comunicar esta situación inmediatamente al Ministerio de Salud (SIPROSA), como también estarán obligados a entregar los datos correspondientes del animal agresor, tanto a la persona agredida, a sus representantes legales, como a la autoridad fiscalizadora. El no dar cuenta del hecho o no entregar los datos del animal, será considerado una falta grave. El propietario del animal debe acreditar vacunación antirrábica vigente.

Art. 7º: Queda expresamente prohibido:

a) Matar a los animales o someterlos a prácticas que les puedan producir padecimiento o daño, como ser riñas, torturas, experimentos, etc., como así también el sacrificio de animales con sufrimiento físico o psíquico, sin necesidad o causa sanitaria o terapéutica legalmente justificada. Tampoco se permite golpearlos, maltratarlos, producirles cualquier acto de crueldad contra los mismos, como practicarles cualquier tipo de mutilación, exceptuando aquellas realizadas bajo estricto control veterinario. Suministrarles sustancias que puedan causarles sufrimiento o daños innecesarios, excepto aquellas que se apliquen bajo estricto control médico.

b) Mantenerlos en estado de inanición o desnutrición, permanentemente atados o inmovilizados sin proporcionarle al animal el suficiente espacio para que éste pueda movilizarse, o en instalaciones indebidas desde el punto de vista higiénico-sanitario, o que no se correspondan con sus necesidades etológicas y fisiológicas de su raza o especie, o dejarlos al aire libre sin la adecuada protección ante las circunstancias meteorológicas, o la tenencia de éstos en lugares donde no se pueda ejercer la adecuada vigilancia.

c) Incumplir el calendario de vacunaciones y tratamientos obligatorios.

d) Llevarlos atados a vehículos en movimiento.

e) Organizar peleas de animales y, en general, animarlos a atacar o lanzarse contra las personas o vehículos de cualquier tipo.

f) Abandonarlos en espacios de uso público o privados. Abandonarlos en inmuebles, viviendas, rutas, campos, solares o jardines, o provocar en ellos la condición de callejeros. Amarrar perros en árboles, postes, rejas, pilares o cualquier elemento ubicado en espacios públicos, que impida el normal tránsito peatonal o ponga en riesgo la seguridad de los mismos o que indicare indicios de abandono por parte del ciudadano que lo realizare.

g) Abandonar cadáveres de cualquier especie animal en la vía pública.h) Vender, donar o ceder animales a menores de edad o incapacitados sin la autorización de quien tenga potestad o custodia de éstos. Vender perros en la vía pública sin autorización. A este respecto, serán aplicables a los vendedores, las mismas obligaciones que pesan para los dueños, salvo en cuanto a lo del registro de los mismos, procurando especialmente, no mantenerlos en lugares que causen sufrimiento al animal, alimentándolos oportuna y suficientemente. Se concede acción pública para la denuncia en contra de establecimientos autorizados para la venta de animales, toda vez que se constate la tenencia sin cumplimiento de las exigencias señaladas. Hacer donación de animales como premio, reclamo publicitario, recompensa o regalo en contraprestación por otras adquisiciones de naturaleza distinta a la transacción onerosa de animales. Venderlos o donarlos a laboratorios o clínicas para la experimentación, excepto en las situaciones expresamente autorizadas, con finalidad científica y sin sufrimiento para el animal. Venderlos o donarlos a menores de 18 años, así como a incapacitados, salvo que exista autorización de quien ostente su patria potestad o tutela. Criarlos para la venta o venderlos en establecimientos que no estén en posesión de la correspondiente licencia o permiso, y en consecuencia no estén reconocidos como núcleo zoológico. Se prohíbe la venta ambulante o por correo, siempre y cuando no se reúnan las condiciones sanitarias adecuadas.

h) Su utilización es espectáculos, fiestas populares y otras actividades, que impliquen crueldad y malos tratos, si les ocasionan sufrimiento o si les hacen objeto de comportamientos antinaturales, así como utilizarlos comercialmente en instalaciones no previstas para ello.

i) Ingresar perros en piscinas públicas donde se hubiere determinado específicamente su prohibición a través de señalizaciones, como también en vehículos o locales destinados a la fabricación, venta, almacenamiento o transporte de alimentos, recintos o locales de espectáculos públicos, deportivos, culturales o cualquier otro donde se sucedan aglomeraciones de personas, que no tengan por objeto la propia exhibición autorizada de los animales, cuando no se cumplan con las medidas de sujeción o refrenamiento del animal, exceptuando a los perros guías de deficientes visuales o animales de trabajo, que se atendrán a las normas especiales que para ellos tengan dispuestas los establecimientos, y aquellos que cumplan una función institucional.

j) Soltar perros en espacios de juegos infantiles o ingresar animales a lugares arenosos que se hallen en la vía pública, destinados a usos recreativos.

k) La no recogida inmediata de los excrementos evacuados en las vías o espacios públicos por los perros. Las personas que paseen mascotas deberán impedir que estos depositen sus deyecciones o excremento en las aceras, paseos, jardines y, en general, en cualquier lugar destinado al tránsito de peatones y circulación de todo tipo de vehículos, llevando consigo los materiales necesarios para su limpieza. Siempre que las deyecciones queden depositadas en cualquier espacio, tanto público como privado de uso común, la persona que conduzca al animal está obligada a proceder a su limpieza inmediata.

l) Adiestrar a un perro para activar su agresividad o para finalidades prohibidas, como la peleas entre perros. Los propietarios o tenedores de animales no incitarán a éstos a atacarse entre sí, a lanzarse contra personas o bienes, quedando prohibido hacer cualquier ostentación de agresividad de los mismos.

ll) Se prohíbe arrojar basura en las autopistas, rutas y/o calles que pudieran servir de alimento a los animales, por el potencial peligro que ello significa tanto para la seguridad y salud de las personas o animales en casos de accidentes de tránsito.

Todas estas conductas serán perseguidas administrativamente por la autoridad competente. 

Art. 8º: Quien encuentre un animal abandonado deberá comunicarlo a la entidad correspondiente en el plazo de 5 días.Los animales aparentemente abandonados serán recogidos y trasladados al establecimiento correspondiente en donde serán retenidos por un periodo de 20 días.Si dentro del plazo descrito el animal es identificado, se notificará al propietario para que en el plazo de 5 días proceda a recuperarlo, correspondiéndole abonar los gastos correspondientes a la manutención y atenciones sanitarias. Transcurrido dicho plazo sin que el propietario del animal hubiere comparecido, se entenderá que el animal ha sido abandonado.Los animales que no sean identificados podrán ser acogidos por la persona que lo desee. Los animales que se den en adopción serán debidamente desinfectados e identificados, pudiendo el adoptante solicitar que sean esterilizados mediante castración preventiva. 

Art. 9º: El transporte de animales de compañía en vehículos particulares se efectuará de forma que no impida o dificulte la acción del conductor ni comprometa la seguridad del tráfico, ajustándose en todo caso a lo previsto en las normas de circulación de vehículos a motor y seguridad ciudadana.

Si el conductor de un vehículo atropella a un animal, tendrá la obligación de comunicarlo de forma inmediata a las autoridades correspondientes, o bien trasladarlo con sus propios medios a la clínica veterinaria más próxima si el propietario del animal no se encontrare en el lugar del accidente. 

Art. 10º: Los establecimientos de tratamiento, cuidado o alojamiento de animales de compañía dispondrán de las suficientes condiciones higiénico-sanitarias y de seguridad adecuadas para el mantenimiento de los animales alojados o tratados, contando con un programa de manejo adecuado para que los animales se conserven en buen estado de salud y con una calidad de vida acorde con sus características etiológicas y fisiológicas. a) Dispondrán obligatoriamente de salas de espera, siendo responsables sus titulares de la limpieza de todas las suciedades dentro o fuera del local por los animales que accedan al mismo, sin perjuicio de las responsabilidades imputables a los propietarios de los animales. b) Estarán obligados a facilitar la factura de la venta del animal, realizar la identificación (tatuaje o microchip), documentación sanitaria y vacunaciones, y/o justificante debidamente autorizado en el caso de especies protegidas. c) Deben llevar un registro, donde constarán los datos que reglamentariamente se establezcan y anotarán los controles periódicos a que se haya sometido a los animales. d) Colaborarán con las autoridades en el censado de los animales que vendan y/o atiendan. e) Dispondrán de instalaciones y medios para atender las necesidades fisiológicas y etiológicas de los animales. f) Dispondrán de agua y de comida sana en cantidades suficientes y adecuadas para cada animal, lugares para dormir y personal capacitado para su cura. g) Dispondrán de instalaciones adecuadas a fin de evitar el contagio en los casos de enfermedad o por guardar, si procede, períodos de cuarentena. h) Dispondrán de elementos para la eliminación higiénica de basura y aguas residuales, de manera que no haya peligro de contagio para los otros animales o para las personas. Tendrán recintos, locales y jaulas de fácil lavado y desinfección para el aislamiento, secuestro y observación de animales enfermos o sospechosos de enfermedad, de acuerdo con las necesidades fisiológicas y etiológicas del animal. i) Dispondrán de medios idóneos para la limpieza y desinfección de locales, material y herramientas que estén en contacto con los animales y, en su caso, de los vehículos utilizados para el transporte de los mismos cuando se necesite. j) Estarán dotados de medios adecuados para la destrucción o eliminación higiénica de cadáveres de animales y materias contaminantes o contratar a terceros para estos propósitos. k) También dispondrán de programas definidos de higiene y profilaxis de los animales albergados, con el apoyo de un técnico veterinario colegiado o médico veterinario matriculado. l) Los cachorros nacidos en estos establecimientos deberán tener contacto directo con su madre hasta que termine el período de lactancia.

En el caso de albergues transitorios u hogares de tránsito para animales rescatados, no están obligados a cumplir con las condiciones de especialidad que afecta a las entidades habilitadas para tal fin, por ser, en la mayoría de los casos, casas particulares; pero sí deben atender las condiciones higiénico-sanitarias que responden al buen trato de los animales.

Para el rescate, mantenimiento y adopción o sacrificio humanitario de animales abandonados, el Departamento Ejecutivo a través de la autoridad sanitaria correspondiente, dispondrá de personal y de instalaciones adecuadas, o bien se concertará la realización del citado servicio con las entidades competentes: asociaciones de protección y defensa de animales o con otras instituciones privadas autorizadas a tal fin. También corresponde al Departamento Ejecutivo a través de la autoridad que designare, vigilar e inspeccionar los establecimientos de cría, venta y custodia de animales de compañía. Durante rescate o retención se mantendrá a los animales en condiciones compatibles con los imperativos biológicos de su especie. Corresponde a los técnicos veterinarios la gestión de las acciones profilácticas que se pueden realizar en la retirada del animal. A tal efecto, se tendrán especialmente en cuenta las circunstancias de aquellos animales que presenten claros antecedentes de agresividad hacia otros animales o hacia la especie humana, los cuales podrán ser desalojados por la autoridad competente. La recogida de animales muertos se llevará a cabo por los servicios especialmente designados para tal fin en las condiciones higiénicas adecuadas. El particular que haga uso de este servicio estará obligado al pago del servicio correspondiente en los términos en que se determinen oficialmente. El Departamento Ejecutivo podrá conceder ayudas a las entidades autorizadas de carácter protector para el mantenimiento y mejora de los establecimientos destinados a la recogida de animales abandonados, siempre que éstos cumplan los requisitos que se establezcan, y convenir con los mismos, actividades tendientes a propiciar o facilitar el cumplimiento de la presente. 

Art. 11º: Las asociaciones de protección de animales  serán consideradas, a todos los efectos, como sociedades de utilidad pública y beneficio docente.Las asociaciones de protección y defensa de animales deberán contar con los requisitos jurídicos predeterminados e inscribirse en un Registro de Asociaciones creado a tal efecto, debiendo el Departamento Ejecutivo otorgar el título de entidad colaboradora. Con estas entidades se podrá convenir la realización de actividades encaminadas a la protección y defensa de los animales y su tenencia responsable.Las asociaciones de protección y defensa de animales podrán instar al Departamento Ejecutivo a que realice inspecciones en aquellos casos concretos en que existieren indicios de irregularidad en materia de defensa, protección, higiene y salubridad animal.Las asociaciones de protección y defensa de animales llevarán debidamente cumplimentado un Libro de Registro en el que figurarán los datos relativos a las altas y bajas de animales producidas en el establecimiento y cualquier otra incidencia que exijan las normas aplicables.

Corresponde al Departamento Ejecutivo comprobar si las sociedades protectoras de animales reúnen las condiciones técnicas e higiénico-sanitarias y de personal exigidas para ejercer la actividad y si ofrecen a los animales una calidad de vida aceptable, de acuerdo con los imperativos biológicos de la especie de que se trate.

El Departamento Ejecutivo podrá retirar a los animales objeto de protección, siempre que existan indicios de infracción de las presentes disposiciones y del incumplimiento de los principios básicos de respeto, defensa, protección, higiene y salubridad de los animales en su relación con los humanos. 

Art. 12º: Corresponde al Departamento Ejecutivo la instrucción de los expedientes sancionadores, así como la imposición de las sanciones monetarias que imponga la autoridad correspondiente.Corresponderá a la autoridad competente fiscalizar el cumplimiento de las disposiciones contenidas en la presente, formulando las respectivas denuncias a la autoridad competente, cuyos inspectores actuarán de oficio ante cualquier reclamo. La autoridad fiscalizadora, acompañada siempre por la autoridad sanitaria competente, solicitará inspeccionar las viviendas y sitios donde habitan los animales, cuando tenga conocimiento por medio de reclamos o denuncias, de tratos inadecuados, de falta de cuidado y mal estado sanitario, de una manutención en condiciones que signifiquen sufrimiento animal, peligro para la salud pública, o molestias y riesgo físico para las personas u otros animales. En especial la autoridad fiscalizadora competente deberá examinar aquellos animales que presenten síntomas de comportamiento agresivo o peligroso para las personas, con posibilidad de inspeccionar el domicilio con autorización expresa de autoridad competente, pudiendo incluso pedir el auxilio de la fuerza pública.Las infracciones a la presente, cursadas y notificadas a quienes aparezcan como los propietarios o tenedores de los animales, serán denunciados y sancionadas según corresponda a faltas leves, graves, o gravísimas, y se aplicarán teniendo en cuenta los parámetros descriptos a continuación:

Falta leve:    Ingresar perros en recintos o locales de espectáculos públicos, deportivos. También la presencia de animales fuera de la zona que se autorice o fije a tal efecto, así como su acceso a arenales de zonas públicas.    Vender, donar o ceder animales a menores de edad o incapacitados.    Vender, perros en la vía pública.    No adoptar las medidas oportunas para impedir que los animales de compañía ensucien las vías o espacios públicos, y no recoger de inmediato los excrementos evacuados en las vías o espacios públicos por los perros.    El traslado de animales incumpliendo lo previsto en el Art. 9° de la presente.    La circulación de animales por las vías públicas que no vayan provistos de collar y conducidos mediante cadena, correa o cordón resistente y bozal adecuado según criterio veterinario, cuando éste sea obligatorio.    La tenencia de animales en viviendas urbanas en malas condiciones higiénicas que atenten contra la salud pública.    Los propietarios de animales que por cualquier circunstancia y de una forma frecuente produzcan molestias al vecindario, sin que tomen medidas adecuadas para evitarlo, serán sancionados.    La no inscripción en el registro correspondiente y el funcionamiento de todas aquellas actividades relacionadas con animales que lo requieran de acuerdo con lo establecido en el Art. 4º de la presente.

Falta grave:    La venta de animales en centros no autorizados.    Utilizar para el sacrificio de animales técnicas diferentes de aquellas que autorice la legislación vigente.    La no comunicación de brotes zoonóticos por parte de los propietarios de residencias de animales o centros de adiestramiento.    Alimentar a animales con restos de otros animales muertos que no hayan pasado los controles sanitarios adecuados para consumo.    No facilitar el control sanitario de un animal agresor que haya causado lesiones de cualquier tipo a una persona o a otro animal.    La no vacunación o la no realización de tratamientos obligatorios a los animales de compañía.    El abandono de animales por sus poseedores y mantenerlos alojados en instalaciones o lugares insanos o insalubres. También abandonar perros en sitios eriazos o en espacios de uso público o privados.    Mantener a los perros permanentemente atados o inmovilizados.    Mantener a los perros en malas condiciones higiénico-sanitarias.    Soltar perros en espacios de juegos infantiles.

Falta gravísima:    Sacrificar un animal.    Maltratar o agredir físicamente a un animal o someterlo a cualquier otra práctica que suponga sufrimiento o daños injustificados, así como no facilitarle alimentación y agua.    La celebración de espectáculos u otras actividades en que los animales resulten dañados o sean objeto de tratos indignos o de manipulaciones prohibidas.    La alimentación de animales con restos de otros animales muertos, si se demuestra que éstos sufrían enfermedad infectocontagiosa y que el infractor conocía dicha circunstancia.    El suministro a los animales de alimentos y medicamentos que contengan sustancias que puedan causarles padecimientos o daños innecesarios.    La venta ambulante de animales de compañía.    Adiestrar a un perro para activar su agresividad o para finalidades prohibidas.    La reiteración de una falta grave.

Las infracciones a que se refiere la presente prescribirán en el plazo de dos meses sin son leves, en el de un año, las graves, y en el de dos años las gravísimas. El plazo de prescripción comenzará a contar a partir del conocimiento del hecho que constituya infracción por parte de la autoridad competente. La prescripción se interrumpirá desde el momento en que se inicie el procedimiento. El plazo volverá a correr si el expediente permanece paralizado durante más de seis meses por causa no imputable a la persona sujeta al procedimiento.

 Art. 13º: El Departamento Ejecutivo a través de la autoridad correspondiente, programará campañas de divulgación del contenido de la presente y adoptará las medidas que contribuyan a fomentar el respeto a los animales y a difundirlo y promoverlo en la sociedad.

 

Art. 14º.- El Departamento Ejecutivo reglamentará la presente en el término de 60 días desde su promulgación.

 

Art. 15º: Comuníquese.»

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